Proyectos
Dale
Un contacto de WhatsApp que arma presupuestos para oficios. Le mandás un audio, una foto o un mensaje y te devuelve el PDF con tu marca y un link para que el cliente lo acepte.

Problema
Quien trabaja de un oficio arma los presupuestos a mano, en Excel o en un mensaje suelto. Tarda, sale con poca pinta y no sabe si el cliente lo vio ni cuándo insistir. En Argentina se suma la inflación: un presupuesto de hace dos semanas ya no vale.
Antes de escribir código revisé el mercado. El competidor más cercano, un bot de WhatsApp, publica precios de 66.000 a 147.000 pesos por mes. Lo probé como cliente: el formato funciona, pero no tiene un link para que el cliente acepte, no lleva seguimiento y no pone validez al presupuesto.
Decisiones de producto
- WhatsApp como entrada y la web como panel. Primero hice una web completa; al probar al competidor vi que el oficio no quiere abrir otra app. La web se reusó entera como panel.
- La IA no inventa precios. Elige ítems de la lista del oficio y el total lo calcula el código. Si el oficio dice un precio con número, se usa ese; si falta, sale «a completar».
- Un modelo chico y medido: Claude Haiku 5.5 armó bien 20 de 20 presupuestos de prueba, a 0,00017 dólares cada uno.
- El servicio de audio a texto se eligió con 20 notas de voz reales: uno acertó 20 de 20 y el otro 18 y 19 de 20, al mismo precio. El audio no se guarda.
- Cobro directo con Mercado Pago, mensual o anual, con los tres primeros presupuestos gratis y sin tarjeta. Así hay un solo proveedor y un solo aviso de pago.
- Quedó afuera a propósito: facturas (en Argentina son electrónicas y reguladas), cobro de señas, app nativa y permisos del teléfono.
Cómo funciona
El mensaje entra por la API de WhatsApp a una función de Supabase que verifica la firma de Meta. El audio pasa a texto, la IA arma o corrige las partidas con la lista de precios del oficio, el PDF se genera en el servidor y vuelve por WhatsApp con el link para el cliente.
El cliente abre el link sin cuenta y acepta, pide cambios o rechaza. El oficio ve en el panel qué presupuestos se vieron, cuáles se aceptaron y a quién insistir.
Retos técnicos
- El bot tiene que entender la intención: presupuesto nuevo, corrección («sacá el flete»), «¿quién no me contestó?». Lo que no es un presupuesto no lo contesta, para cumplir la política de WhatsApp sobre asistentes de IA.
- Un precio corregido por chat se guarda en la lista, así la próxima vez sale bien solo.
- Los pagos: el aviso de Mercado Pago no se cree tal cual llega, se consulta el estado real del pago. Un reembolso saca el acceso y una sincronización diaria corrige avisos perdidos.
- Cada oficio ve solo sus datos, con Row Level Security en la base. La IA nunca recibe los datos del cliente final.
- Meta cortó el bot dos veces pidiendo confirmar la cuenta. Ahora un chequeo cada hora avisa por email.
Validación y resultados
Lo probé de punta a punta en el número real de WhatsApp y en mi iPhone antes de publicar. Tiene 136 tests automatizados y las funciones de la base se prueban en SQL con rollback.
Lo lancé el 22 de octubre de 2026. Todavía no tengo usuarios ni ventas para mostrar; cuando los tenga, van acá con su fecha.
Qué haría distinto
- Probar al competidor antes de construir, no después: me habría ahorrado hacer primero la web como entrada.
- Cerrar el cobro de punta a punta antes de lanzar. El plan anual no se podía comprar el día del lanzamiento; lo encontré revisando y cambié de proveedor.
- La IA me acelera el desarrollo, pero decidir qué construir y qué dejar afuera sigue siendo trabajo mío.

